lunes, 28 de mayo de 2007

Cuando el tamaño importa

LataNo tengo muy claro si el tamaño es importante en otras actividades, pero está claro que cuando hablamos de vivienda el tamaño es un factor determinante.

Durante el pasado 2006 vivimos una interesante polémica alrededor de los micropisos promocionados por la ministra de vivienda como mecanismo para controlar el precio de la vivienda.

En este caso el escaso tamaño podría estar justificado al estar dirigidos a estudiantes universitarios, pero cuando hablamos de parejas o familias los 30 metros cuadrados se me antojan algo pequeños.

En este sentido en el diario El País nos indican que tan sólo cinco Comunidades Autónomas (Navarra, La Rioja, País Vasco, Canarias y Murcia) prohíben los pisos de menos de 30 metros cuadrados, es decir, no conceden cédulas de habitabilidad para viviendas que no superen este tamaño.

Algunos de vosotros me comentaréis que a través de esta medida simplemente estamos desvirtuando el mercado libre, que es el que fija los precios a través de la oferta y demanda; mientras que otros seguro que a la definición de vivienda digna le agregaréis una condición indispensable Vivienda digna >= 30m2

¿Cuál es tu opinión al respecto?

2 comentarios:

Rebeca dijo...

Efectivamente conozco muchos estudiantes que viven solos en un apartamento de entre 20 y 30 m2 y se apañan bastante bien. Para dos personas (que también conozco casos) la cosa sigue funcionando pero con más agobio, y sólo funciona porque saben que van a vivir así 6 meses como máximo.
Una vivienda habitual decente, a mi juicio, debería tener al menos 30 m2 por cada persona que viva en ella. Así, dos personas pueden vivir bien en un piso de 60 m2, 3 personas en uno de 90 m2, etc.
Como es obvio, en una economía libre los que cobran menos pueden pagar menos metros (la calidad de vida es cara), y los que pueden pagar más, tienen más metros de los que necesitan. Sólo en una economía completamente controlada podría asignarse a cada familia/persona un piso con exactamente los m2 que corresponden. Claro que en esta economía controlada, pocos currarían, porque currar más no iba a significar vivir mejor. La política actual de viviendas de protección oficial tira por el camino de enmedio, desfavoreciendo a los que se quedan justo por encima del umbral impuesto para poder optar a una. Yo me voy a pasar el resto de mi vida pagando una hipoteca de 1500 euros mensuales por un piso, cuando los del bloque de al lado (VPOs) van a tener los mismos metros o más, en el mismo barrio, con las mismas calidades, a un tercio del precio que yo pago.

Mi Hipoteca dijo...

Hola Rebeca,

coincido contigo en que los sorteos de VPO distan mucho de ser la solución para el acceso a una vivienda digna.

Estos sorteos lo único que hacen es crear situaciones injustas en base al azar. El problema es que la sociedad española adora el azar ... nos gastamos miles de millones en la lotería de navidad ... de forma que los políticos han encontrado la forma perfecta de atraer votos ... hagamos sorteos ... así la culpa de la situación de la vivienda será del azar y no de la política.