
Ayer mismo tuve la oportunidad de asistir a la
negociación de una hipoteca para un familiar. Se trata de una experiencia muy interesante de la que conseguí extraer información bastante valiosa para todo aquel que en breve tenga que afrontar la solicitud de una hipoteca.
El caso consistía en la
compra de una vivienda nueva (en torno a 240.000 euros) que actualmente estaba en construcción. En consecuencia, el promotor tenía contratada su propia hipoteca, y te ofrecen la posibilidad de solicitar una
subrogación a la misma. Es importante destacar que es una opción, ya que por ley no pueden obligarnos.
La entidad elegida por la promotora para la hipoteca había sido
Caixa Catalunya, y en este sentido nos atendió una amable empleada en la central ubicada en el Paseo de Recoletos (Madrid).
En primer lugar nos mostraron que los
gastos de constitución de una nueva hipoteca (en torno a 200.000 euros, ya que previamente se han ido pagando hasta 40.000 euros) ascendían a 4.300 euros (AJD, Notaría, Registro, Gestión e IVA). Este dinero nos lo ahorraríamos si aceptamos subrogarnos a su hipoteca. A parte de la
tasación de la vivienda, que también tendríamos que afrontar al elegir otra entidad.
Con respecto a las condiciones para acceder a la vivienda, el principal parámetro es el
nivel de endeudamiento, que se calcula como 100 * 'cuota mensual' / 'sueldo neto mensual'. Para calcular la cuota mensual debemos hacer una estimación en base al valor actual del Euribor, el diferencial ofrecido y el plazo de amortización. Este nivel de endeudamiento por lo general
no debería superar el 40%, si bien en este caso concreto estaban dispuestos a alcanzar el 50% sin problemas.
Las condiciones del préstamo eran las siguientes:
Euribor + 0,50% sin vinculación a la entidad (para préstamos inferior al 80% del valor de tasación), y un tipo en torno a Euribor + 0,40% si alcanzas cierta vinculación (tarjetas, seguro de vida/hogar, domiciliar nómina y recibos). Las condiciones de vinculación son negociables, así como el tipo que se puede llegar a alcanzar, aunque como mucho nos indicaron un Euribor + 0,39%.
Las
comisiones, por desgracia, no eran negociables, y si algo abusivas. Las comisión de cancelación total del préstamo ascendía al 1%, y la cancelación parcial también, aunque nos aseguraron que a posteriori no cobraban comisión parcial (si el valor no era muy elevado).
En conclusión, podemos indicar que por lo general
conviene subrogarse a la hipoteca elegida por el promotor debido al considerable ahorro que tendremos al no tener que constituir la hipoteca.
Tras subrogarnos a este préstamo si que deberíamos considerar la posibilidad de
volvernos a subrogar (aunque sea inmediatamente después) a una nueva hipoteca ofrecida por otra entidad con mejores condiciones. Aunque tengamos que afrontar el pago de la comisión de cancelación de hasta un 1%, seguiríamos ahorrando dinero frente a los 4.300 euros de constitución de hipoteca.
Dentro de poco tiempo
visitaremos otras entidades para consultarles esta posible segunda subrogación, y os comentaremos los resultados en este blog.