Hipoteca fija vs. variable: ¿Qué conviene más con la situación actual de los tipos?

Llevo un tiempo observando los movimientos del mercado y hablando con gente que está en pleno proceso de buscar casa, y la pregunta del millón siempre es la misma. Dudan entre la seguridad de saber siempre lo que van a pagar o arriesgarse con la opción variable confiando en que las aguas se calmen. Cuando me tocó tomar esa decisión a mí, aprendí que no existe una respuesta única para todo el mundo, sino que depende totalmente de tu margen financiero y del momento que atraviesan los tipos de interés.

Si optas por una alternativa variable, debes tener claro que tu cuota dependerá de la evolución del mercado. Tu banco te aplicará el Euríbor más un diferencial pactado, lo que significa que cada seis meses o un año revisarán tu préstamo y la cuota subirá o bajará. Esta opción suele arrancar con tipos más atractivos al principio, pero te obliga a vivir pendiente de los cambios económicos globales. Si tu presupuesto mensual va muy justo, cualquier repunte importante puede descuadrarte las cuentas de la noche a mañana.

Por otro lado, las opciones a tipo fijo ofrecen una tranquilidad psicológica que para muchos no tiene precio. Firmas un porcentaje concreto y sabes exactamente cuánto vas a pagar desde la primera cuota hasta la última, pasen veinte, treinta años o los que sean. Es verdad que en épocas donde los tipos del mercado bajan te puede quedar la sensación de estar pagando de más frente a quien eligió variable, pero a cambio duermes totalmente tranquilo sabiendo que no habrá sorpresas indeseadas en el presupuesto familiar.

A la hora de tomar la decisión, hay un factor técnico que suele pasarse por alto y es la diferencia entre el precio nominal del dinero y el coste global de la operación. Recuerda que no debes fijarte solo en el TIN que te promociona la entidad, sino en la TAE, que es donde se reflejan las comisiones y las vinculaciones obligatorias como los seguros. Para entender bien estos conceptos y no perderte entre la letra pequeña antes de sentarte a negociar con la sucursal, te aconsejo revisar este glosario con términos básicos sobre hipotecas que escribí hace unos días.

En mi experiencia personal, la elección se reduce a cuánto riesgo puedes o quieres asumir. Si tienes ahorros suficientes para amortiguar posibles subidas y tu prioridad es pagar menos al inicio, la opción variable puede encajarte. Pero si prefieres tener total certidumbre financiera a largo plazo y olvidarte de lo que haga el Euríbor cada mañana, pagar un pequeño sobreprecio por la estabilidad de un tipo fijo suele ser la jugada más sensata.

Comentarios